Intumescente – Ignífugo

Para ver nuestros trabajos recientes, visita nuestra categoría Intumescente – Ignífugo

Diferencia entre pintura intumescente e ignífuga.

La pintura ignífuga no propaga la llama cuando se ve afectada por un incendio. Sencillamente se destruye sin avivar el fuego, problema que presentan las pinturas no ignífugas.
En cambio, las pinturas intumescentes reaccionan al contacto con el fuego hinchándose formando una capa esponjosa que al carbonizarse se convierte en una capa aislante del calor. Ejercen su protección retardando el calentamiento de, por ejemplo, vigas y pilares de hierro con el fin de darles más tiempo antes de sufrir deformaciones con el consiguiente peligro para lo que estén sustentando, dando más tiempo para evacuar los edificios incendiados y esperar a los medios de extinción.

pintura intumescente-08

Información sobre los Certificados Ignífugos
Se entiende por pintura ignífuga aquella que no se quema ni propaga el fuego, y se engloban en el término “Protección Pasiva contra incendios”, ya que su objetivo es prevenir la iniciación de un fuego, evitar su propagación y favorecer la extinción.
Una pintura o recubrimiento tiene dos tipos de comportamiento:
su reacción y su resistencia al fuego. Los certificados para pinturas ignífugas evalúan su nivel de reacción al fuego.

pintura intumescente-03 pintura intumescente-07

Reacción al fuego es la capacidad de un material para favorecer el inicio del fuego y su desarrollo, evaluada en función de 3 parámetros:

– Combustibilidad-inflamabilidad

– Velocidad de emisión de gases.

– Caída de gotas inflamadas (sólo aplicable a productos para paredes y techos)

En función de estos parámetros se sustituyó la antigua clasificación de la Norma Básica de Edificación CPI-96 (M0, M1… M3) por la nueva clasificación definida según Euroclases (A1, B-S2…), definiendo las condiciones de reacción al fuego que deben cumplir los recubrimientos definidas en Código de Técnico de la Edificación.

Las pinturas y recubrimientos que cumplen con esta norma reciben en el mercado el término coloquial de pinturas ignífugas, productos adaptados a la legislación vigente, según la nueva normativa.

Protección de estructuras de acero: ignifugación
La protección por IGNIFUGACION de las estructuras metálicas puede realizarse de diversas formas: recubrimientos con hormigón armado, placas de fibrosilicatos, morteros proyectados de perlita vermiculita, lana de roca y también con pinturas intumescentes. Algunos ocultan la estructura, mientras que otros preservan su estética, a la vez que otorgan un tiempo mayor de resistencia al fuego. Típica estructura de acero (aquí: perfiles de alma llena), sin ignifugación

Estructuras de acero: ignifugación con pinturas intumescentes. Los recubrimientos con pinturas intumescentes constituyen un sistema de protección pasiva. Por efecto intumescente (expansión de la pintura), durante un lapso previsto de tiempo (en segundos), se genera una capa de espuma aislante alrededor de la estructura protegida que retarda la acción del calor del fuego. De este modo se evita el colapso temprano, permitiendo la evacuación de sus ocupantes y la intervención de los bomberos. Expansión de la pintura intumescente en un perfil de acero debido al efecto del calor Algunas respuestas a inquietudes asociadas a las pinturas intumescentes:

Pintura intumescente: la pintura intumescente (PI) aísla el sustrato (acero) de la fuente de calor por “efecto intumescente”. Efecto intumescente: la película de PI se descompone química y físicamente a unos 250ºC originando una barrera incombustible de espuma termo aislante, con 20 a 30 veces su espesor original que, por su baja conductividad térmica, retarda la propagación del calor del fuego existente.
Beneficios: aísla el material sensible del calor, aísla el oxígeno.
Estos factores permiten que los perfiles metálicos con este tipo de aplicación no lleguen a la temperatura crítica de fluencia del acero (538ºC) en un período de tiempo definido.
Duración del efecto intumescente: dependerá del tipo y espesor de las capas de PI aplicadas. Puede llegar a los 60 / 90 minutos, tiempo prudencial que permitirá una adecuada evacuación de los ocupantes de un edificio.

PINTURA ABLATIVA PARA ESTRUCTURAS DE HORMIGON

La estabilidad ante el fuego de las estructuras de hormigón se obtiene mediante la limitación de la temperatura de los aceros y las armaduras que hay en el interior del hormigón. Para tener unos comportamientos correctos ante un fuego los aceros deberían tener unas distancias mínimas de 40 mm de la superficie, pero en la práctica en la mayoría de las obras están sólo recubiertos por unos 25 mm de hormigón.

Por este motivo, y para que el acero no llegue a una temperatura crítica, es necesaria una protección posterior aplicando una capa protectora con productos contra el fuego para compensar la pérdida de resistencia al fuego provocada por los aceros más superficiales. Así evitamos el colapso prematuro de la estructura.
Una particularidad que también tiene el hormigón es el spalling(desprendimiento del hormigón a veces en forma de explosión), causado por la dilatación del acero y una bajada de humedad del hormigón, que podemos evitar con una capa protectora adecuada. Estos tipos de aplicaciones se hacen de acuerdo con el nuevo código técnico de la edificación (RD314/2006) y los cálculos se hacen de acuerdo con el Eurocódigo 2 EN 1992 y la instrucción de hormigón estructural (EHE).

Podemos tratar los hormigones con aplicaciones de protección pasiva contra el fuego mediante morteros o mediante revestimientos cerámicos ablativos en forma de pasta fluida, en función de los condicionantes de la obra.
Con estos productos podemos proteger muros no portantes, muros portantes, bloques de hormigón, forjados de hormigón, forjados mixtos de chapa colaborante, forjados unidireccionales con casetones cerámicos o de hormigón, forjados reticulares rectos, losas, vigas y pilares de hormigón. Disponemos de un revestimiento cerámico ablativo en forma de pasta fluida aplicada con pistola airless, que da un acabado similar a la pintura. El principio de acción es por medio de la intumescencia del producto aplicado, con la formación de un volumen importante de masa de carbón en contacto con el fuego dotado de un coeficiente de transmisión térmica muy bajo, de forma que puede aportar un buen aislamiento al elemento a proteger. Para que sea eficaz, el mecanismo de intumescencia debe hacerse de forma progresiva.

CAMPOS DE APLICACIÓN:
MUROS NO PORTANTES
R-240′
MUROS PORTANTES
R-240′
BLOQUES DE HORMIGÓN
R-180′
FORJADOS DE HORMIGÓN
R-30 a R-240
FORJADOS MIXTOS DE CHAPA COLABORANTE
HASTA R-240′
FORJADOS UNIDIRECCIONALES CON CASETONES
HASTA REI-120′
FORJADOS RETICULARES
R-30 a R-240′
LOSAS DE HORMIGÓN
REI-30 A REI–240′
VIGAS Y PILARES DE HORMIGÓN
R-30 a R-240′


Leave a Reply